viernes, 30 de diciembre de 2011

Un mundo sin ti sería perfecto.

Si dependiera de una mirada, me quedaría sin ojos solamente para que no supieras lo que tu corazón ya sabe y lo que tu cabeza ignora. No puedo ser luz y oscuridad a la vez, pero puedo ser el camino que tu quieras, ya que elijas lo que elijas, con esos ojos que ya no tengo, te seguiré. Aunque mis pasos no siempre han bailado al son de tu música, unas veces por joven y otras por viejo, no me negarás que compartimos las mismas notas de un pentagrama de veinte líneas.

Quiero que antes de que abras los ojos, sea yo quién esté ahí, y además quiero que cuando los tengas abiertos, exista todo aquello que quieras ver. Porque mientras que al sol le quede calor que dar, nosotros podremos vivir, respirando tan fuerte que lo único que necesite sea de ti sea tu aliento.

La única que se merece todo y nada, la que disimula con un beso y la que te ataca con un adiós, la única que entiende unas líneas sin sentido que salen de una cabecita loca, frágil, enferma cada vez que te nota cerca, difícil de curar, imposible de dejar de querer. Un sistema nervioso bloqueado por una simple imagen, un sentido del gusto atrofiado por culpa de uno de tus besos, unos ojos cerrados por una mirada cómplice y para colmo tu aroma clavado en mi piel. Porque un mundo sin tí sería perfecto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario