jueves, 12 de enero de 2012

Y más.

La necesidad de una mirada inocente ya no se encuentra en las personas de hoy en día. Tienes que buscarla en algo tan puro como los ojos de un niño. Estamos hablando de emociones y sentimientos en estado puro, un mundo donde no existe la falsedad ni el sarcasmo. Allí donde creemos vivir y donde en realidad todo son ojos que miran hacia ninguna parte buscando un poco de sinceridad. Nos sentimos acosados por puñales que constantemente esquivamos, y que al final del día, se vienen con nosotros a dormir. Las lenguas viperinas se oyen a lo lejos, es cuando nos hacen sordos a la fuerza, pero menos mal que no tontos. Sólo nos hará efecto si en realidad queremos que nos haga. Ahora que estoy cambiando de color de verde a rojo, ahora que sólo yo decido a que eventos voy, ahora que no miro hacia otra dirección que no sea hacia delante, ahora lo único que puedo hacer es sonreír. Sonreír por nada es la mejor medicina para cualquier dolor. Te invito a que lo practiques, ponte en frente del espejo y échate una sonrisa. Posiblemente se te vaya un poco la cabeza y pienses que la locura llama a la puerta, pues bien, simplemente no abras, por que sólo el cartero llama dos veces. Vuelve a intentarlo, sonríe, pero esta vez ponte de perfil y disimula, como si no quisieras verte. Lo que empezó siendo una simple tontería se ha convertido en un juego de sonrisas y lágrimas.

Despedida.

Sé que ahora unas lineas en una carta con destinatario tu corazón,

no es suficiente para reparar todo el dolor y la soledad que te hice.

No soy sabio, aunque reconozca mis errores, pero sé que mi comportamiento no fue el correcto y aunque mi amor nunca te correspondió como tú hubieses querido y como yo hubiese deseado, no te pido que me perdones.

Me arrepiento desde el día que te conocí porque no fui verdadero,

sino palabras bonitas y cenas románticas, noches eternas y besos interminables.

Fuieste la mejor amante que un hombre puede desear, lo diste todo en esta relación en la que sólo uno de los dos fue sincero con sus sentimientos. Por eso me describo como una persona falsa y ruín, que juega con las cosas del corazón como quien juega a la pelota, dando golpes, cada vez más fuertes.

Espero que no te undas porque yo no lo haré y debes hacer lo mismo. Seguro que ahi fuera hay alguién que espera que lo encuentres y que comparte todo tu amor.

Simplemente sorprendente.

Muchas veces me han descrito esa sensación que a todos nos llega alguna vez.

Unas veces llega muy pronto, y otras parece que nunca va a llegar.

Lo único cierto en todo esto, es que llega cuando menos te lo esperas,

como una sorpresa, de imprevisto, y que sea así es lo que lo hace bonito, especial.

Son como mariposas en el estómago me dicen,

como un estado pleno de felicidad, una alegría constante,

una sonrisa tonta que parece que nunca va a desaparecer o

como volver a nacer.

Desde mi punto de vista, es como el primer diez en el boletín,

esa noche de fiesta con los amigos, un día en la playa,

tu primer sueldo, ese campeonato de fútbol en el que fuiste el máximo goleador,

vivir en la época en la que los españoles somos campeones de Europa y del mundo,

como ese recuerdo que cada vez que se te viene a la memoria, te crees invencible.

Si juntase todas esas emociones increíbles, no se acercaría lo más mínimo a lo que me han descrito, está por encima de todo eso.

Más que un estado, es una forma de vivir, suprema, me atrevería a decir que casi divina,

pero mejor, nuestra mortalidad hace que cada instante sea mejor que el siguiente,

inolvidable.

No sabría decir si ha llegado tarde o pronto, sólo sé que no me lo esperaba.

martes, 3 de enero de 2012

Locura

Gritos que nunca llegan, palabras que se pierden por el camino, en una tenue luz se vislumbra una sonrisa que no es para ti. Las cenizas que un día ardieron como fuegos fatuos, hoy no son más que una gran niebla en medio de un gran campo desierto, ligeras se levantan a la brisa de un anochecer que no conocerá el alba. Entre tanta sutileza, el brillo de una espinela confundirá el verdadero significado de todo aquello que un día conociste y que con tus malas artes habrás ocultado. Careces de todo lo que habías conseguido, has destruido en media centésima lo que tanta vida me ha costado crear para ti. Si te pudieses ver por dentro, no tendrías otro paisaje que una gran llanura de un color parecido al negro, con una escarcha que me hiela hasta lo más profundo y con un trono central vacío. Tus decisiones te han llevado por el camino fácil, pero mis decisiones te harán desaparecer. No son unas decisiones fáciles, no es un proceso agradable, no me gusta el final que va a tener y sin embargo es una cosa que debería haber hecho hace mucho tiempo.
Apagar las luces de esta mi habitación.

lunes, 2 de enero de 2012

Ausencia

Desaparecer es lo único que me apetece ahora mismo, correr y correr hasta que mi cuerpo caiga inerte al suelo. Llegar al borde y no caer, no es tu momento, no es el lugar, pero te toca una de sufrimiento. No creo merecer tan aciago destino, mis pasos han sido nobles, leales, aunque con ganas me quedé de no saltarme algún que otro paso. La cabeza me da tantas vueltas que he dejado de contarlas, y siempre sobre el mismo epicentro. Que agotamiento, caigo rendido después de tanta rabia, miedo , ira y frustración, necesidad de escribir tu nombre sobre un papel para después romperlo en tantos pedazos como grietas tengo en mi corazón por tu culpa. No vas a parar nunca, te gusta tenerme cerca, te gusta crear ilusiones, eres la señora de todo aquello que quieres y sin embargo no eres nada más que un simple nombre, materia efímera, como todo lo que te rodea. Mil veces e tratado de olvidar, y cuanto más trato de olvidar más recuerdo, más estás presente en mí. Siempre vuelves en forma de huracán, revolviendo todo a mi paso, no te das cuenta de lo que haces. Cabe la posibilidad de que sepas muy bien lo que haces, que por contra, sería un golpe bajo por tu parte, no sería propio de ti. Mis oídos cansados de oír lo mucho que me quieres, sangran incesantes por escuchar tu silencio.
Quiero sentir tu ausencia para siempre.

domingo, 1 de enero de 2012

Es para mí.

Cada día una nueva historia por contar, sólo tenemos que llevarla a nuestro terreno, abrir bien los ojos, fijarnos en todos los detalles, hasta lo más insignificante, aquello a lo que nunca prestamos atención. Así comienzan todas las buenas y grandes historias, pero también las más trágicas y dolorosas. Una taza de café a las siete de la mañana y otra después de ochenta y siete años de vida. Una mirada al reloj, media vuelta hacia la habitación, doce pasos desde el salón hasta el armario. Un insoportable ruido al abrir las puertas del armario, y el sonido de dos perchas al descolgarse. Tus pantalones vaqueros y una chaqueta de entre tiempo. Te has asomado a la ventana y no parece que haga frío, pero en el coche la chaqueta no molesta. En frente del espejo ya vestido, te toca peinarte, y te gusta ir bien guapo, el pelo recortado y un poco de flequillo fijado con gomina. El estruendo del secador despierta al vecino. Una vez que llevas el pelo a prueba de bombas, te vuelves a dirigir a la habitación, abres el cajón del escritorio y tienes varios frasquitos de perfumes, al cual más elegante y sofisticado. Sabes que con un poco basta, pero no te arriesgas, quieres oler bien y que te digan lo bien que hueles. Te dispones a salir por la puerta de casa y haces inventario, llaves, móvil, llave del coche, llave de la cochera, la cartera, y los apuntes que anoche a última hora te pidió la compañera. Te comes el mundo, parece como si nunca hubiesen existido las guerras, el hambre en el mundo es un mito y los accidentes de coche son cosa del pasado. Es increíble lo que el ser humano puede potenciar su función inhíbidora cuando está enamorado. Y sí, has leído bien, enamorado, dícese del sentimiento que a todos nos desorienta, nos confunde, nos condena y que encima de todo, parece que hasta somos más felices, así somos. Simplemente con saber que esa persona que no puedes quitarte de la cabeza, probablemente vaya a ser la chica con la que pases el resto de tu vida, te da la suficiente energía como para vivir eternamente.

A long time.

Hace mucho tiempo me contaron, que cuando la mirada de dos personas que se quieren se cruzan, una estrella se apaga. Es mentira. Recuerdo la primera vez que te miré profundamente a los ojos, pude diferenciar en ellos dos colores que pasarían inadvertidos en un campo de margaritas. Sin embargo, entre tanta margarita, un jazmín florece, apagando la luz de todo el jardín. Incluso pude ver más, más lejos aún si cabe, con una simple mirada. Una marea roja, deja escrito un nombre y en el mismo instante se desvanece. Apenas puedo distinguir cuatro letras en un tono oscuro, cada vez que creo saber que pone, la respuesta se va tan deprisa que la duda me está matando. Sólo creo en las cosas que hago, sé que el suelo es real porque lo piso, y sé que cuando te miro, me duele. Porque cuando te miro, si alguna estrella se debiese de apagar, sería el sol.